Hace tiempo no entraba al blog, y veo con poco agrado que me han querido despedir del mismo.Y no me agrada porque no me voy del blog, asi como no me voy de la amargura, que en realidad no es mas que una escusa para decir: "estos son mis amigos, no me llevo bien con todo el mundo, pero estos son mis amigos y nos entendamos o no, estamos juntos, no necesito de todo el mundo, pero si de mis amigos, por ponerle un nombre le pusimos AMARGOS"
Pero el espiritu amargo no se termina. Y seguro la lealtad tampoco. Ahora viene el desafio: podran los amargos añadir solidez a su "nombre" y sobrepasar los limites de la distancia y el tiempo o quedara como una anegdota lejana en la memoria.
Con todo esto les digo los quiero! pero a pesar del cariño mantengamos la amargura!
